15 de octubre de 2014

Desayunos

A veces puedo ser muy monotona en el comienzo del dia, pero he de reconocer que no llevo una vida monotona, por norma general, desayunar cada dia a la misma hora y si puede ser lo mismo, al menos los dias de diario, se ha convertido desde hace años en mi pequeño ritual mañanero.
Mi cafe con leche, las tostadas, la radio, las noticias a traves del smartfone es ese momento de relax, de pensar en lo que viene por delante y en lo que se dejo atras, para ordenar los pensamientos... Es el momento donde tomo las grandes decisiones, como lo fue dejar todo atras durante un tiempo y venir a una tierra desconocida a encontrarme.
¿Lo hago?
¿Me encuentro?
O por el contrario ando más perdida que aquel desayuno de diciembre....
Parece que cada día se esta volviendo largo y pesado, este viaje tiene tres fases distintas, con alicientes distintos.
 La primera, larga y solitaria, no esta resultando como esperaba y tal vez ponga sobre la mesa cosas de mi que ya sabia pero que en el fondo no queria ver; como mi propia incapacidad para ser investigadora por mi falta de iniciativa y mi absurda cobardia, a enfrentarme cara a cara al objeto de investigacion...no puedo ser investigadora y experta en un campo de lo social si no soy capaz de lanzarme a conocer ese social... más alla de los libros o internet...

Desayuno, cada mañana el mismo desayuno, aunque lejos de mi rutina, una pequeña rutina en este momento de caos, de incertidumbre, de dudas, de descubrimientos y de miedos... muchos miedos...

Desayuno, cada mañana el mismo, cada mañana distinto, para seguir descubriendome...y soplar la nata del café...

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